Brasil está experimentando un número récord de incendios forestales este año. Las estadísticas del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), basadas en datos satelitales, muestran que entre el 1 de enero y el 25 de agosto de 2019 se detectaron 80.626 focos de fuego activos, lo que representa un aumento de casi 80% comparado con el mismo periodo en 2018 y una cifra que no se alcanzaba desde 2010, cuando el total superó los 120.000. De los incendios en 2019, se estima que más de un 50% ha afectado a la Amazonia, mientras que un 30% ha ocurrido en el bioma denominado Cerrado y otro 10% en la región de la Mata Atlántica.

El presidente brasileño Jair Bolsonaro, quien ha sido fuertemente criticado por sus políticas ambientales, le ha restado importancia a estos datos, afirmando que es la temporada de las “queimadas”, una época en la que los agricultores prenden fuego a la vegetación con el fin de convertir a esas tierras en campos de cultivo. Además, el mandatario ha culpado a representantes de ONG ambientales de haber causado los incendios este último mes.