Profesiones del campo sanitario, la ingeniería, la educación e incluso la jardinería, son los trabajos que hacen más felices a quienes los desempeñan, según una encuesta llevada a cabo en el año 2015 por el diario The Guardian.

Pero ¿por qué estos trabajos y no otros?

Autonomía

Los trabajos de ingeniería están a la cabeza de la lista de los trabajos que proporcionan mayor satisfacción porque, además de ser una labor bien pagada, incluye también autonomía, competencia y una forma muy tangible de observar y validar los resultados de los esfuerzos de la persona trabajadora.

Los trabajos que quedan excluidos de la lista son los de teleoperador, dependiente, empleado de un restaurante de comida rápida y otros similares. Según lo explica Dean Burnett en su libro El cerebro feliz:

Estos son empleos que tienden a ser muy exigentes y mal recompensados y remunerados. Muchas veces son puestos ofrecidos y aprovechados por grandes compañías con enorme volumen de negocio, por lo que quizá la idea de que los empleados felices no son buenos para la actividad de las empreseas sea verdad, después de todo, y tal vez aquellas otras compañías que insisten en fomentar la felicidad de sus asalariados estén desperdiciando dinero y tiempo a espuertas.

La narrativa social sugiere que ser abogado o abogada es un "mejor" trabajo que ser una florista. Este último carece de estatus económico, y el primero tiene mucho. Pero los y las floristas parecen tener mejores empleos que los abogados, con el 87% de los floristas de acuerdo en que están contentos en comparación con el 64% de los abogados, según esta otra encuesta.

Los datos más recientes también sugieren que las ocupaciones más "exitosas" convencionalmente no son aquellas donde se encuentran los trabajadores más felices. En 2014, el Instituto Legatum publicó un informe que buscaba localizar los grupos ocupacionales pagaban más y cuáles tenían el promedio más alto de satisfacción con la vida.

Como era de esperar, los jefes ejecutivos y otros altos funcionarios eran los mejor pagados, pero no estaban más satisfechos que el secretariado. Algunas otras profesiones cuyos miembros eran más felices de lo que sus cuentas bancarias podían sugerir eran el clero, los agricultores y los instructores de acondicionamiento físico.

Con todo, necesitamos buenos estudios longitudinales (que sigan a las mismas personas a lo largo del tiempo) para obtener más información. Podríamos esperar que muchas de las personas que eligen carreras como la de abogacía se preocupen más por lo que otros piensan de ellos que aquellos que eligen carreras análogas a ser "solo una florista". Sin embargo, hay aspectos de los trabajos como la floristería que los hacen más propensos a generar felicidad que trabajar en una firma de abogados. Estos incluyen trabajar con la naturaleza, ver regularmente los frutos de su trabajo, generalmente estar cerca de personas que quieren estar con ellos y sentir que se tiene control sobre la carga de trabajo.