En el hotel de Alibaba son robots de un metro de altura quienes te llevan una toalla a la habitación o la comida, mientras un brazo robótico te prepara un cóctel.

En la ciudad de Hangzhou, a 170 kilómetros de Shanghai en dirección sudoeste, existe un hotel muy particular. Se encuentra situado a poca distancia de la sede del gigante asiático Alibaba, y es en realidad un experimento futurista.

El hotel de Alibaba se denomina FlyZoo, que hace alusión a un juego de palabras en chino. ¿Su significado? "Debe hospedarse aquí". El complejo promete un confort diferente al de otros hoteles. Sus instalaciones se basan en una automatización radicalde los servicios del hotel.

Para hacer el check-in solo hace falta escanear el documento de identidad y someterse a una cámara de reconocimiento facial. La máquina indicará al cliente cuál es su habitación, a la cual accederá también mediante reconocimiento facial.

Aún no nos hemos encontrado con ninguna persona en el hotel. Pero es que otro tipo de comodidades, como el servicio de habitaciones, también están automatizados. Si el cliente pide una toalla o algo de comer, pasado un tiempo llamará a la puerta un robot. Se trata de una figura cilíndrica redondeada en su parte superior. En su interior porta la toalla, una bandeja con comida o cualquier otro encargo que hayamos hecho.

Imagen: Sectores en los que la IA y la robótica pueden sustituir la mano de obra humana

Los robots como personal de un hotel

No es la primera vez que se usan robots en el ámbito hotelero. En Japón se abrió el primer hotel donde los empleados eran robots hace unos años. En este caso, el nombre era menos sugerente, aunque también llamaba menos la atención: Henn-na Hotel o 'hotel extraño'.

También en Japón, y de cara a los Juegos Olímpicos de Tokio, se ha puesto una gran cantidad de esfuerzo en el desarrollo de robots asistenciales. Uno de los resultados de este trabajo es Hospi –cuyo nombre deja clara su vocación–, creado por Panasonic. Su misión es realizar tareas de asistencia, como trasladar objetos, informar a los clientes o servir bebidas, en aeropuertos y hoteles.

En el hotel de Alibaba, los robots también se ocupan de este tipo de encargos. Su labor para con los clientes de las habitaciones es asistencial. Mientras que en el restaurante y en el bar del hotel sobrepasan este límite. No hay robots cocineros. Estos son de los pocos puestos que conservan los humanos. Pero sí los hay barmans. Un brazo robótico mezcla las bebidas y prepara los cócteles que se les requieran.

El pago también es automático: el reconocimiento facial carga la factura en la cuenta de la habitación correspondiente. Y para hacer el check-out, solo hace falta salir de la habitación y pulsar un botón en la app del hotel. Así es el escaparate futurista para la industria hotelera de Alibaba.