Desde distintas organizaciones, como el grupo NetBlocks.org o el think tank conservador The Freedom House, denuncian que la libertad de los usuarios de Internet se ha visto restringida en los últimos meses en Venezuela. El primero de ellos informó recientemente de que algunas redes sociales fueron bloqueadas durante la autoproclamación de Guaidó a finales de enero e incluso el acceso a Internet fue imposibilitado durante intervalos de tiempo.

La organización estadounidense The Freedom House, por su parte, llama la atención sobre el deterioro de la infraestructura de telecomunicación en la República Bolivariana y la mala calidad del acceso ocasionado por la crisis económica que sufre el país desde 2013. Tal y como denuncia esta, la penetración a Internet se ha mantenido prácticamente constante en los últimos años, siendo esta del 60% en 2017, solo cinco puntos superior que en 2013, según la Unión Internacional de Telecomunicaciones. También llama la atención que el número de suscripciones a teléfonos en 2017 fuera de 25 millones, cinco millones inferior al de 2013, momento en el que era de 31 millones. Estos dos datos contradicen la tendencia internacional de un uso cada vez mayor de Internet y de los dispositivos móviles.

Además, tal y como muestra este gráfico de Statista, a principios de 2017 Venezuela ocupaba posición 144 en términos de velocidad de descarga, con solo 1,9 megabits por segundo (más de ocho veces menos que en el caso de España), según Akamai.