En los últimos dos años, el movimiento por la imparcialidad y la igualdad entre hombres y mujeres ha encontrado una energía y convicción renovadas en todo el mundo. En la vida pública, en la política, en los negocios y en los diferentes sectores económicos, las mujeres y los hombres han estado trabajando por un cambio y por un mundo donde las oportunidades económicas ya no se configuren y limiten por ser hombre o mujer.

La evidencia es una herramienta esencial en la configuración de la política pública y el progreso social. Para apoyar la causa de la igualdad de género, debemos comprender los valores, las percepciones y las actitudes, la velocidad del cambio o la incapacidad de realizarlo, y los impulsores y las barreras en el camino hacia la construcción de un mundo más justo. Necesitamos documentar las normas sociales, las creencias y conductas cotidianas de hombres y mujeres, y la interacción de los impulsores del cambio contra los de la inercia. Debemos hacerlo para poder desafiar nuestras normas sociales, y medir el cambio a lo largo del tiempo para exigir un rendimiento de cuentas a nosotros mismos y a nuestros líderes.

Mujeres Líderes Políticas (WPL), en cooperación con Kantar, crearon el Índice de Liderazgo de Reikiavik para apoyar el camino hacia la igualdad entre hombres y mujeres. El índice se lanzó durante el Foro Mundial de Mujeres Líderes en Islandia, en noviembre de 2018, y este informe inaugural se centra en las naciones del G7. Entonces, ¿cómo se sienten las personas en estos países acerca de las mujeres líderes?

Los hallazgos

Hay índices valiosos y poderosos disponibles que miden el progreso en la igualdad económica de hombres y mujeres. Sin embargo, hasta el momento no hay mediciones sobre cómo se sienten las personas con respecto a los hombres y las mujeres en papeles de liderazgo. El Índice de Liderazgo de Reikiavik y el estudio más amplio detrás de él iluminan estas actitudes y percepciones, como un medio para comprender cuánto debemos avanzar hasta que ser hombre o mujer no sea un problema al debatir la idoneidad de alguien para el liderazgo en cualquiera de los sectores de la economía.

Imagen: La igualdad de actitudes hacia las mujeres en funciones de liderazgo en las naciones del G7 obtuvo un puntaje de 100

El derecho al liderazgo es un factor clave en el camino hacia la verdadera igualdad entre mujeres y hombres. Además, la igualdad para ambos en el liderazgo disminuirá los prejuicios no solo contra las mujeres, sino también contra los hombres en ciertas funciones de liderazgo en la sociedad. Este estudio revela prejuicios contra hombres y mujeres, pero la mayoría se percibe contra las mujeres en papeles de liderazgo en la vida profesional.

Nuestro objetivo explícito es alcanzar un puntaje de 100 en el índice, lo que indicará que existe un acuerdo total de que los hombres y las mujeres son igualmente aptos para el liderazgo en la economía. Este será un signo tangible de igualdad, y creemos que la evidencia respaldará nuestros esfuerzos para alcanzar esa meta.

Actitudes hacia las mujeres en el liderazgo en el G7: los encabezados

El Índice de Liderazgo de Reikiavik para las naciones del G7 en este, nuestro año de lanzamiento, es de 66. El índice muestra que el G7 se divide en dos grupos de países. Primero, un grupo de cuatro países que tienen los índices más altos: el Reino Unido (72), Francia (71), Canadá (71) y los Estados Unidos (70). Los puntajes más altos en estas cuatro naciones indican que está ocurriendo un progreso. No obstante, todavía hay un largo camino por recorrer en estos países antes de que veamos la aceptación total de hombres y mujeres en papeles de liderazgo, y por lo tanto, la igualdad entre hombres y mujeres.

Luego hay un grupo de tres que están un paso más atrás en el cambio: Japón (61), Alemania (59) e Italia (57). En relación con los otros países del G7, las personas en estas tres naciones tienen más probabilidades de pensar que las mujeres y los hombres no son igualmente aptos para las posiciones de liderazgo en general.

Además, es más probable que sus opiniones varíen por sector; es decir, en estas naciones, los estereotipos tradicionales o sexistas sobre los papeles de los hombres y las mujeres están más incorporados que en los otros cuatro países.

Discordancia entre hombres y mujeres

En todo el G7, el Índice de Liderazgo de Reikiavik es más alto para las mujeres (67) que para los hombres (61). Esto significa que las mujeres en el G7 tienen más probabilidades que los hombres de ver a ambos géneros igualmente adecuados para los papeles de liderazgo. Este es el caso tanto del G7 en general como dentro de cada una de las naciones miembro, y en cada uno de los 20 sectores cubiertos en la investigación.

Esta discordancia entre hombres y mujeres refleja las tensiones y barreras que están en juego, no solo en el trabajo, sino también en el hogar y en las diferentes comunidades.

Por ejemplo, las opiniones de hombres y mujeres están más estrechamente alineadas en el Reino Unido en términos de quién es adecuado para liderar. En promedio, en los veinte sectores, el 78 % de las mujeres en el Reino Unido piensa que los hombres y las mujeres son igualmente aptos para liderar, en comparación con el 75 % de los hombres que tiene esa misma opinión. No obstante, para el 42 % de las personas en el Reino Unido, un país liderado por la Primer Ministro Theresa May, una mujer como jefa de gobierno sigue presentando algunos problemas.

Vemos los niveles más altos de discordancia entre hombres y mujeres en la Alemania de Angela Merkel. Es más, los hombres en Alemania son los que más probabilidades tienen entre las naciones del G7 de perpetuar los estereotipos sobre quién debería liderar en los 20 sectores que investigamos.

Estos son solo dos ejemplos de algunas de las tensiones en juego dentro de las naciones del G7, y donde los estereotipos pueden ser más resistentes al cambio.

Imagen: Diferencias en los sectores a nivel del G7/ Mujeres Líderes Políticas, Kantar

¿Cómo varían las actitudes entre los diferentes sectores?

Hay algunos hallazgos sorprendentes y alentadores del índice y del estudio más amplio. Por ejemplo, el sector con la puntuación más alta en el Índice de Liderazgo de Reikiavik, es decir, las percepciones de igualdad de idoneidad para el liderazgo de hombres y mujeres, es el de medios de comunicación y entretenimiento, con un puntaje de 80. De hecho, el 85 % de las mujeres y el 80 % de los hombres en el G7 creen que los hombres y las mujeres son igualmente aptos para el liderazgo en esta industria.

De manera similar, el puntaje del índice también está por encima de 75 para algunas carreras de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM), como ciencias naturales, investigación médica y farmacéutica, economía y ciencias políticas, y banca y finanzas. Esto puede demostrar actitudes que han evolucionado como resultado de la inversión y el estímulo para incluir a las mujeres y niñas en la educación STEM en los últimos años.

Sin embargo, algunos estereotipos fuertes aún perduran en otros sectores. Nuestro índice muestra que para el cuidado de los niños, la moda y la belleza, y la defensa y la vigilancia policial, la mayoría tiene opiniones estereotipadas sobre quiénes son los líderes apropiados.

Estos estereotipos son barreras para la igualdad, no solo para las mujeres, sino también para los hombres, ya que siguen perpetuando las actitudes sexistas y sobre las carreras adecuadas para cada uno.

Alemania y Japón

El estudio revela dónde ser hombre o mujer es visto como un problema en términos de quién es adecuado para liderar. Aquí, se destacan dos países.

Como parte de un estudio más amplio, preguntamos si las personas se sentirían "muy cómodas" al tener a una mujer como jefa de gobierno o como directora ejecutiva de una empresa importante en su país.

Solo una de cada cuatro personas en Alemania se siente "muy cómoda" con una mujer como jefa de gobierno, lo que significa que esto no hace sentirse muy cómodas a tres de cada cuatro personas.

En Japón, solo uno de cada cinco hombres (21 %) dice sentirse "muy cómodo" con una mujer como directora ejecutiva de una empresa importante. Esto también es válido para tres de cada 10 mujeres japonesas (28 %).

Ser una mujer en una posición de liderazgo, en una empresa o en el gobierno, es claramente un problema para muchas personas en Alemania y Japón. Los impactos de estas actitudes van más allá de los centros de votación y salas de juntas; afectan a las percepciones más amplias sobre las habilidades de las mujeres para liderar, e indican barreras considerables para lograr la igualdad.

Cómo seguir adelante

El índice y el estudio más amplio nos han dado una idea clara de la poderosa discordancia en juego en el G7 y entre cada uno de los países del grupo. Hombres y mujeres tienen grados de prejuicios similares, que nos recuerdan los esfuerzos necesarios para superar el fenómeno social del sexismo.

Los resultados también muestran cómo las mujeres están avanzando en sus puntos de vista de que los hombres y las mujeres son igualmente aptos para liderar. Estos son signos de progreso, pero aún queda mucho por hacer para reducir la discordancia entre hombres y mujeres, y para eliminar las tensiones en nuestros lugares de trabajo, hogares y comunidades.

En el futuro, extenderemos esta encuesta a otras naciones, para obtener mayor evidencia que podamos usar para impulsar el progreso social. El índice nos ayudará a comprender qué podemos hacer para ver un cambio más rápido en las actitudes sobre la igualdad de los hombres y las mujeres en papeles de liderazgo, en beneficio de todos.

Silvana Koch-Mehrin es la fundadora del Foro Mundial de Mujeres Líderes Políticas (WPL).