Según el centro de investigación sobre movilidad Innoz, con sede en Berlín, vía Statista, los tres países en los que estos están más desarrollados son Alemania, con una flota de 2.495 escúters a finales de 2017, Francia, con 2.100, y España, con 1.491. Tal y como recoge el organismo en su estudio 'Global Scootersharing Market Report', el 92% de estos vehículos funcionan con motores eléctricos.

España es, debido a su clima cálido y, en su mayoría, también seco, un mercado a tener muy en cuenta por parte de los servicios de transporte a dos ruedas. Además, los problemas de tráfico y de contaminación de los grandes centros urbanos, como Madrid y Barcelona, hacen de estos el lugar perfecto para iniciativas para compartir vehículos, especialmente si funcionan con motores eléctricos.