En las elecciones legislativas de Estados Unidos la participación es tradicionalmente menor a las presidenciales. Mientras que en las primeras esta ronda el 40% de los ciudadanos con derecho a voto, en las segundas esta es de alrededor del 60%, según la página web especializada en comicios FairVote.

En el colectivo hispano todavía una proporción menor de personas votan: solo el 27% de los ciudadanos estadounidenses mayores de edad pasaron por las urnas en las elecciones de mitad de mandato de 2014. Así, mientras su población con derecho a voto se ha multiplicado casi por cuatro en los últimos 32 años hasta alcanzar los 29'1 millones, solo 6'8 millones fueron a votar en los últimos comicios legislativos, según Pew Research.