Según varios servicios meteorológicos nacionales de países afectados por estas condiciones climatológicas, el 96% de los huracanes más importantes tienen lugar entre agosto y octubre. Los huracanes se forman cuando una serie de tormentas eléctricas se acumulan y se desplazan sobre aguas oceánicas cálidas. Cuando estos golpean, muchos lo asemejan con una manada de elefantes interminable.

Por ese motivo, el sur de Florida ha implementado una serie de requisitos para la construcción, desde casas hasta instalaciones solares resistentes a vientos de más de 155 mph, hasta 185 mph. Esa velocidad es adecuada tras las múltiples tormentas que azotaron al Estado y a la región durante 2017.

De este modo, se requieren fuentes de energía que puedan abastecer a las ciudades, y que a su vez, puedan soportar las condiciones extremas de la meteorología. De acuerdo al Laboratorio Nacional de Energías Renovables en Estados Unidos (NREL), un estudio a 50.000 sistemas fotovoltaicos reveló que son capaces de mantenerse firmes durante los huracanes.Los sistemas de energía solar con paneles solares afectados por defectos o por bajo rendimiento son muy pocos, solo el 0.1% por año.

¿Pueden los paneles solares resistir el azote de un huracán?

Más de la mitad de las empresas eléctricas del Caribe ya poseen u operan energía solar fotovoltaica. De hecho, la energía solar fotovoltaica es la fuente de energía de mayor crecimiento para muchas islas del Caribe.

En este esquema del Mar Caribe, podemos ver dónde se han mantenido intactas las instalaciones solares tras la llegada de simultáneos huracanes. En las últimas décadas, la electricidad en el Caribe se generó principalmente mediante combustible diesel y se distribuyó a través de las islas mediante líneas aéreas. En los últimos años, la electricidad se ha complementado en hogares, empresas, industrias, instalaciones gubernamentales y servicios públicos mediante energía solar fotovoltaica.

Un grupo de ingenieros visitó las islas en 2017 y observaron que los sistemas que sobrevivían a este tipo de catástrofes estaban atornillados y presentaban pernos con bloqueo y soportes laterales para estanterías. Por eso es preciso que la estructura de soporte ejerza una fuerza hacia el suelo. Si se desea mantener de dichas placas solares se recomiendan especificaciones mínimas de hardware, así como técnicas de instalación para contrarrestar el clima extremo.

Otra posible medida es instalar sistemas flexibles basados en polímeros y moldeados por inyección a partir de nylon reforzado con fibra de vidrio, como en el Hospital del Niño en San Juan de Puerto Rico. Esto le otorgará la capacidad de doblarse en múltiples direcciones sin romperse.

Pero el viento no es el único inconveniente, el agua podría ser otro gran problema para la resistencia de los sistemas de iluminación solar. Por esa razón todos los conectores deben ser también impermeables.

Cada año, los inversores apuestan más por la energía renovable, ya que en caso de catástrofe natural, la manera más sencilla de mantener la tranquilidad de los ciudadanos y ahorrar la inversión en infraestructuras, es asegurar un abastecimiento energético mínimo.