En los últimos 10 años la industria del emprendimiento ha cobrado fuerza y hoy por hoy no queda duda del impacto que genera en términos económicos, de empleo y de desarrollo de las naciones. Sin embargo, existe una pregunta a la que toda persona emprendedora llega tarde o temprano: ¿cuánto vale mi emprendimiento?

Cuando hablamos de valuación en start ups, los criterios financieros tradicionales difícilmente pueden ser aplicados, ya que existe falta de información sobre la cual partir, por lo que, el apegarse a métodos como el 'valor presente' dadas las características dinámicas del mercado, la industria y las tecnologías hacen que la estimación de los flujos de efectivo futuros y las tasas de descuento sea una tarea complicada. Dado que las start ups cuentan con muy poca información, esporádica o nula facturación y se encuentran en una etapa de fuerte incertidumbre en donde su producto o servicios muchas veces todavía no entra al mercado, realizar una valuación resulta un proceso arduo.

Sin embargo, el valor percibido de una start up es una pieza clave al momento de buscar inversión, si logramos entender como un inversionista valora una start up, será más sencillo establecer términos justos durante la negociación.

Recientemente han surgido diversas metodologías de valuación aplicables a empresas de reciente creación o start ups que incluso no han generado ingresos. Para la aplicación de estas metodologías es importante tomar en cuenta diferentes factores como: 1) Tracción, 2) Tamaño de Mercado, 3) Atractividad de la Industria, 4) Equipo, 5) Tecnología, 6) Factores de riesgo y 7) Escalabilidad.

Dentro de estos métodos se encuentran: a) los que consideran una valoración basados en una visión prospectiva; b) los que se basan en la visión de riesgo de la nueva empresa; y c) los que son una combinación de ambas visiones, es decir toman en cuenta aspectos de riesgo y definen la construcción de escenarios a partir de factores clave.

Dentro de los métodos que consideran una visión prospectiva se encuentran:

  • Book Value (BV)
  • Venture Capital Method (VCM)
  • Decision Tree Analysis (DTA)

En el grupo de métodos que contemplan una visión de riesgo encontramos:

  • Método Berkus (MB)
  • Método Morbitzer (MM)
  • Risk Factor Summation (RFS)
  • Liquidation Value (LV)

En la categoría de métodos híbridos, es decir que contemplan aspectos de riesgo y de visión prospectiva, se consideran los siguientes:

  • First Chicago (FS)
  • Método Scorecard (SM)
Imagen: BSC Designer

Como puedes observar, para conocer el valor de tu emprendimiento puedes encontrar diferentes métodos de valuación que integran y evalúan diferentes aspectos, pero… ¿cuál de estos métodos es el adecuado para valuar mi emprendimiento?

No existe una respuesta única, la práctica más común entre quienes invierten es calcular el valor del emprendimiento aplicando varios modelos y escenarios y calculando un promedio ponderado entre los resultados de todos ellos para determinar la valuación, este valor marca el punto de partida para la negociación entre el emprendedor y el inversionista.

Valuar una start up es una combinación de arte y ciencia, la ciencia es la parte fácil, ya que se pueden aplicar diferentes metodologías de valuación y obtener un número determinado; sin embargo, existe una parte subjetiva que forma parte del proceso y que va a depender de la percepción de quien está realizando la valuación: ¿qué tan bueno es el equipo?, ¿qué tan innovadora es la propuesta de negocio?, ¿qué tan disruptiva es la tecnología?, ¿es escalable el modelo de negocios? entre otros cuestionamientos.

Como personas emprendedora deberás realizar la aplicación de diferentes métodos de valuación para tener un punto de partida antes de sentarte a negociar con un inversionista, con este fin, es aconsejable tomar en cuenta las siguientes recomendaciones:

Recomendaciones

1. Calcula la cantidad de dinero que requieres para hacer crecer tu start up hasta un punto en el cual puedas demostrar un crecimiento significativo que te permita levantar una siguiente ronda de inversión.

2. Define qué porcentaje de tu emprendimiento cederás al inversionista. Recuerda que cuanto más alto es este porcentaje en etapas muy tempranas, menor será el porcentaje disponible para futuras rondas de inversión.

3. Aplica varios métodos de valuación (de media los inversionistas aplican 3 diferentes).

4. Iniciar con una valuación alta no necesariamente es una ventaja, ya que se eleva el piso de crecimiento a alcanzar antes de la siguiente ronda.

Recuerda que no hay una fórmula mágica para valuar tu start up, el valor de tu start up es aquél que alguien esté dispuesto a pagar o invertir. Sin embargo, la valuación que realices te servirá como base para poder negociar con inversionistas.