Si utiliza LinkedIn, sin duda ha recibido invitaciones para conectarse con personas a las que jamás conoció o que quizás nunca conozca.

Cuanto más visite el sitio y más importancia cobre en su campo, más solicitudes de extraños recibirá.

Y si bien podría parecer natural rechazar una solicitud de amistad de Facebook de un extraño porque no desea darle acceso a su información personal y fotos, la dinámica de LinkedIn es muy diferente.

Posiblemente piense que, por ser una red social para profesionales, debe aceptar todas las invitaciones y ver cuáles de ellas derivan en algo más.

Es el enfoque que durante años sostuvo Keith Ferrazzi, autor de "Nunca comas solo" y asesor de gestión de empresas Fortune 100. No hace mucho tiempo, en la edición actualizada 2014 de su guía profesional con más éxito de ventas, Ferrazzi escribió que tuvo el privilegio de reunirse con el creador de LinkedIn, Reid Hoffman, y conversar con él acerca del sitio.

"— ¡Lo estás haciendo todo mal, Keith! Básicamente, eso es lo que Reid Hoffman me dijo cuando le comenté cómo estaba usando LinkedIn", escribe Ferrazzi.

En resumen, esto es lo que Hoffman le dijo, como está escrito en "Nunca comas solo" (énfasis nuestro):

"LinkedIn es una red cerrada, y por una razón muy simple: para que la red tenga valor como herramienta de relación profesional, las conexiones deben tener significado. Depende de cada uno analizar las solicitudes que llegan, de modo que si alguien solicita ser añadido, se esté en posición de evaluar si la conexión puede resultar beneficiosa para ambos".

No es necesario hacer un análisis profundo de cada persona que pide conectarse, pero si uno no se siente cómodo charlando con esa persona, hay que rechazar la invitación sin sentir la menor culpa.

Y si desea usar LinkedIn tal y como lo plantearon originalmente sus creadores, haga por lo menos un contacto de calidad cada mes, tal como sugiere Hoffman en su libro de 2012, "El mejor negocio eres tú".