En junio de 2016, China dio a conocer Sunway TaihuLight, la supercomputadora más rápida del mundo. Fácilmente superó el récord anterior de la Tianhe-2. Es casi tres veces más rápida. Pero ahora, el título que ha mantenido durante menos de un año se ve amenazado, ya que los japoneses planean construir una máquina aún más rápida.

El Ministerio de Economía, Comercio e Industria planea invertir 19.500 millones de yenes (172 millones de dólares) en la nueva máquina, como parte de un intento de revitalizar la industria electrónica japonesa y reafirmar el predominio técnico de Japón.

En los últimos años, el liderazgo de Japón se ha visto desafiado por la competencia de Corea del Sur y China, pero el gobierno japonés espera revertir esa tendencia.

Fuente: AIST

Inmenso poder informático

La nueva máquina, llamada AI Bridging Cloud Infrastructure, o ABCI, está diseñada para tener una capacidad de 130 petaflops. Eso significa que podrá realizar 130 000 billones de cálculos por segundo. ¿Sigue confundido? Para hacer una comparación fácil, equivale al poder informático de 70.652 Playstation 4.

Además de superar a la actual máquina china, también será diez veces más rápida que la Oakforest-PACS, la supercomputadora japonesa más rápida de la actualidad con capacidad de 13,6 petaflops, que se verá empequeñecida por la nueva máquina.

"Hasta donde sabemos, no hay nada en el mundo que sea tan rápido", dijo Satoshi Sekiguchi, director general del Instituto Nacional de Ciencia Industrial y Tecnología Avanzada de Japón (AIST).

Sin embargo, quizás el aspecto más ambicioso de la máquina sea su consumo de energía hipereficiente. Los diseñadores de la computadora esperan lograr un consumo de energía de menos de tres megavatios. Esto sería cinco veces menos que el consumo de la TaihuLight, y el mismo que la Oakforest-PACS, que tiene un desempeño diez veces menor.

Mientras que otros países han optimizado sus computadoras más potentes para procesos tales como modelos atmosféricos o simulaciones de armas nucleares, AIST pretende utilizar la nueva máquina para acelerar los avances en la tecnología de inteligencia artificial.

ABCI podría ayudar a las empresas a mejorar los vehículos sin conductor analizando grandes cantidades de datos de tráfico. Según Sekiguchi, la supercomputadora también podría utilizarse para extraer registros médicos para desarrollar nuevos servicios y aplicaciones.

La computadora también estará disponible con un cargo para las corporaciones japonesas, dijo Sekiguchi, además de otros participantes en el proyecto. Actualmente, las compañías japonesas subcontratan empresas extranjeras, como Google o Microsoft, para realizar gran parte del procesamiento de datos.

El futuro

Japón tiene la esperanza de que ABCI esté operando en 2018, con lo cual tendrá el puesto más importante en la lista de clasificación de las supercomputadoras de TOP 500.

Sin embargo, es posible que no esté en ese puesto mucho tiempo. El fabricante de computadoras Atos ya ha comenzado a trabajar en la supercomputadora Bull sequana para la Comisión de Energía Atómica y Energías Alternativas de Francia (CEA). Se proyecta que esta máquina tenga un desempeño de un exaflop, lo que significa que podrá realizar un trillón de cálculos por segundo, casi siete veces y media más rápida que la ABCI.

No obstante, la máquina francesa no estará operando hasta 2020, lo que significa que la ABCI aún disfrutará un tiempo más de su posición en el primer plano de la superinformática.