Si bien no tiene rituales, monjes, ni un lugar físico donde peregrinar, el humanismo es la religión más extendida de los últimos dos siglos dando origen a la estructura del pensamiento actual. El foco, a diferencia de la religión católica, islámica y la antigua teísta, esta puesto en la persona y no en un dios externo.

En el arte, la belleza esta en los ojos de quien la mira. En la educación, piensa por ti mismo. En el mercado, el cliente siempre tiene la razón. En el matrimonio, si te hace feliz cásate con alguien del mismo sexo. En la política, el votante es quien mejor sabe lo que le conviene (Homo Deus, Yuval Harari)

Según el humanismo, los hombres deben extraer de sus experiencias internas no solo el sentido de su propia vida, sino también el sentido del universo entero, así se propago la democracia, el socialismo y el capitalismo, cimentados en el libre albedrío del ser humano.

El historiador y postdoctorado en historia de la universidad de Oxford, Yuval Harari, define como función última de las religiones “El dar legitimidad al conjunto de normas y valores humanos, a través de la creencia de leyes “sobrehumanas” inalterables. Algunas como el cristianismo, el hinduísmo y el islam creen que estas leyes no fueron creadas por el hombre y otras como el budismo, el nazismo, y el capitalismo creen que esas leyes sobrehumanas son leyes naturales, cualquiera sea el caso, son el organismo por el cual se establece el orden social”

Esta mirada tiene dos certezas ineludibles: primero, aún seguimos teniendo poca información respecto al sentido de la existencia del hombre- si es que lo hay o es relevante- y segundo, como anticipó Heráclito unos 2500 años atrás, lo único constante es el cambio. Hoy por hoy el pensamiento humanista y las religiones clásicas enfrentan una amenaza inapelable: la tecnología.

Por una parte el humanismo sufrirá un golpe a su fundamento, cuando el ser humano deje de ser tal y como lo conocemos y comience a integrarse con material inorgánico como hoy sucede con el marcapasos- pero a gran escala, mediante la alteración genética. Es decir la experiencia humana dejara de ser solamente humana. Por otra parte, las religiones clásicas se enfrentarán a un dilema sin precedentes al no tener respuestas a las preguntas del siglo XXI. The Economist publicó recientemente un video en su web donde se estima que para el año 2037 el 47% de los trabajos que hoy realizan los seres humanos serán realizados por máquinas ¿Cuántos humanos se necesitarán para entonces? si es que logramos tener un ingreso universal: ¿Qué hará el hombre con su tiempo libre? ¿Qué le ocurrirá a las relaciones humanas, cuando la nanotecnológia y la medicina regenerativa conviertan a la gente de ochenta años en las nuevas personas de cuarenta? ¿Qué pasará con las diferencias de clases entre ricos y pobres cuando la biotecnología permita tener bebes de diseños?

Si el lector cree que estamos lejos de enfrentar estos retos lo invito a revisar Calicolabs, una empresa fundada por Google, y liderada por el doctor en Bioquímica Arthur Levinson (previamente director de Apple), que busca combatir la mortalidad. Es más probable que las nuevas religiones del futuro estén ubicadas en la cuna de empresas tecnológicas que arraigadas en antiguos credos, que fueron escritos sin la existencia de ordenadores.

Puede parecer un panorama desolador, pero creo que abre una oportunidad sin precedentes. Hoy no existe una alternativa seria al paquete liberal, de individualismo, derechos humanos, democracia y libre mercado, sabemos que el ser humano por instinto es resistente al cambio, pero el orden social como lo conocemos esta ad portas de cambiar, porque no es sostenible, como está o ¿seguiremos permitiendo que el ser humano haga lo que quiera con la naturaleza, por que la “ley” creada por él mismo, lo avala en tribunales? Sin tierra, no hay crecimiento, ni capitalismo, ni democracia.

Desde que se expandió el humanismo, tuvo repercusiones inimaginables en nuestro actuar y en el progreso como sociedad, pero lo más importante es que ofreció respuestas al momento que vivía el ser humano ¿Cuál será entonces el pensamiento que se impondrá en esta nueva era de la humanidad? Ganará una versión modificada del humanismo? ¿Volveremos a las religiones clásicas abandonando dogmas históricos? O formaremos una nueva base que en primer lugar protega a la naturaleza. Ese nuevo orden social deberá ser una alternativa al capitalismo actual, a la democracia como la conocemos y sus fallas, y al seudo-liberalismo si no somos humanos.