El actor sostiene que el futuro de los Estados Unidos está en manos del pueblo.

"Obama no falló", dijo el actor y activista Forest Whitaker cuando habló en Davos. "Cambió la psique de la nación y, de alguna forma, del mundo. Actuar como si no hubiéramos hecho un gran progreso no refleja la realidad".

El enviado especial de la UNESCO está en la conferencia anual para hablar sobre su trabajo en la construcción de la paz y la resolución de conflictos en México, África y Estados Unidos. En una entrevista televisada con el periodista Zeinab Badawi, la conversación giró hacia el tema del racismo y la desigualdad en los Estados Unidos, tanto en el cine como en las calles.

"Un joven adolescente negro tiene 20 veces más probabilidades de ser asesinado que su homólogo blanco", dijo Whitaker, pero no es un fracaso que se puede atribuir a los ocho años que Barack Obama estuvo en el cargo. Los negros en Estados Unidos, sostiene, "vinimos a Estados Unidos como esclavos. Y pasar de eso a Obama, ha sido un largo viaje. Aún queda un largo camino por recorrer".

¿El camino hacia la igualdad para los afroamericanos y otras minorías seguirá su curso después de que el presidente entrante Donald Trump tome el lugar de Obama en el Despacho Oval?

Whitaker tiene una visión práctica: "No puedo ser optimista basado en algunas de las declaraciones que se han hecho. Pero debemos sentarnos a dialogar, y encontrar intereses en común. Tenemos que impulsar una agenda común".

Whitaker es el fundador de la Iniciativa para la Paz y el Desarrollo Whitaker, una organización que ayuda a los jóvenes a convertirse en constructores de la paz en sus comunidades. También es cofundador y presidente del Instituto Internacional para la Paz.

Mientras Estados Unidos entra en una nueva e incierta era política, Whitaker cree que la verdadera armonía social estará en manos de la gente. "Tengo la esperanza de que podremos ser una nación unida. Hay quienes dudan de que vayamos a avanzar de una manera positiva, pero tenemos que intentarlo. Si esto no ocurre, las personas deberán ponerse de pie y hacer oír sus voces".