“No entiendo por qué las personas no escucharon cuando en 2013 advertí sobre los peligros de la desigualdad” ha dicho Lagarde a los participantes de Davos.

Si existe un tema que ha dominado las discusiones en Davos hasta ahora, ese es la desigualdad.

Al comienzo de la semana, Oxfam publicó su informe anual sobre la creciente brecha de desigualdad: este año, 8 hombres tienen la misma riqueza que la mitad del mundo.

Es difícil creer que no lo veíamos venir: ya desde 2009, los investigadores estaban volcando su atención al enlace entre la desigualdad y otros problemas globales. Y según Christine Lagarde, ella también intentó hacer sonar la alarma, pero fue inútil.

“Señora Lagarde, usted vino aquí a Davos en 2013, y habló sobre la desigualdad. En aquel momento no despertó mucha simpatía” Francine Lacqua le dijo a la directora del FMI en una sesión del segundo día de la Reunión Anual.

“No se por qué las personas no me escucharon, pero ciertamente obtuve una fuerte reacción, en particular de los economistas que decían que esta cuestión no era su reponsabilidad” declaró.

En aquel momento dijo que gran parte de la investigación del FMI indicaba que el crecimiento desigual no podía ser sostenible. Esta semana, en el último informe de perspectivas económicas mundiales (World Economic Outlook) del FMI se llegó a las mismas conclusiones.

Dirigiéndose a los líderes mundiales en Davos cuatro años atrás, Lagarde citó a Franklin D. Roosevelt para advertirles sobre los peligros de la creciente desigualdad.

"Franklin D. Roosevelt dijo una vez, ‘La prueba de nuestro progreso no es que aquellos que tienen mucho tengan cada vez más, sino que podamos hacer que quienes tengan muy poco puedan tener más’”.

Lagarde también marcó algunos puntos premonitorios sobre el aumento del nacionalismo y el populismo:

“Pueden estar absolutamente seguros de que las naciones volverán a su tendencia natural de esconderse detrás de las fronteras, de moverse hacia el proteccionismo, de escuchar intereses creados, y se olvidarán de trascender las prioridades nacionales".

En la sesión de esta mañana, dio un mensaje final a los líderes: “Que no hayan escuchado mi discurso inaugural en 2013 está bien. Pero si reciben las opiniones de los votantes, entonces deberían reflexionar sobre ello”.