¿Está mejorando la vida en este planeta? Cuando se trata del progreso de las naciones, ¿cómo se determina qué es lo que tiene mayor importancia? Hay riqueza, hay salud y hay libertades humanas básicas. Estos criterios, entre otros, se mencionan frecuentemente en diversas clasificaciones internacionales, desde el Índice para una Vida Mejor hasta la Evaluación de Desarrollo Económico Sostenible y el Informe Mundial de la Felicidad.

Pero un nuevo estudio aborda un enfoque diferente. El Índice del Planeta Feliz, que acaba de publicar su edición de 2016, mide la salud y la felicidad no de forma aislada sino frente a un nuevo estándar de oro decisivo para el éxito: la sostenibilidad.

La fórmula dice más o menos así: tomar el bienestar y la longevidad de una población, medir qué tan equitativamente se distribuyen ambos y luego comparar el resultado en relación con la huella ecológica de cada país.

En esta estimación, los países más exitosos son aquellos en los que la gente tiene una vida larga y feliz con muy bajo costo para el medio ambiente.

¿Cuáles son estos países?

No se trata de los países occidentales ricos que uno podría esperar, o incluso los nórdicos progresistas que por lo general se llevan los laureles en lo que respecta a estilo de vida. En cambio, la lista de los primeros 10 (el índice clasifica 140 países en total) muestra que cuando se trata de la habilidad de las personas para vivir una buena vida con límites sostenibles, los países de América Latina y Asia Pacífico toman la delantera.

Tierra ecológica y agradable

Hay un país que se destaca: Costa Rica, que encabeza la clasificación por tercera vez. Es el país más feliz y sostenible de la Tierra, según indica el Índice del Planeta Feliz.

Entonces, ¿qué es hacer las cosas bien?

Una encuesta Gallup reciente indicó que la nación centroamericana tiene el mejor nivel de bienestar del mundo. También tiene a algunas de las personas más longevas: la expectativa de vida es de 78,5 años, más que en Estados Unidos. Pero, lo que hace que el país se sitúe repetidamente en lo alto del índice es el hecho de que ofrece toda esa salud y felicidad al tiempo que utiliza solo un cuarto de los recursos que comúnmente se utilizan en el mundo occidental.

¿Cómo lo consigue? Principalmente gracias al fuerte compromiso con el medio ambiente: se estima que el 99 % del suministro eléctrico del país proviene de fuentes renovables; además, el gobierno ha prometido que el país será neutral en cuanto a emisiones de carbono a partir del 2021. Otros factores incluyen una inversión sólida en programas sociales, como por ejemplo en salud y educación, con dinero público que ha sido abundante desde la abolición del ejército nacional en 1949.

Los países occidentales con mayor riqueza alcanzan buenas cifras cuando se trata de expectativa de vida y bienestar, pero el alto costo ambiental a causa de su estilo de vida hace desplomar sus clasificaciones. Estados Unidos por ejemplo, tiene una de las huellas ecológicas más importantes del mundo. De las naciones escandinavas, por otra parte, solo Noruega figura entre los primeros 20 del índice.

Compare en detalle las clasificaciones de los países a través de este mapa interactivo desde el sitio web del Índice del Planeta Feliz.