La economía creativa ofrece una perspectiva interesante para América Latina, ya que constituye una oportunidad para crear nuevos empleos, mejorar el sistema educativo regional y permite vislumbrar una vía más sustentable para el desarrollo. La economía creativa -habitualmente referida a aquella basada en sectores cuyo insumo principal es el talento- ha probado ser muy resiliente en tiempos de crisis, creciendo siempre a una velocidad mayor que la del resto de la economía regional. Latinoamérica está en una posición privilegiada para aprovechar el futuro promisorio de la economía creativa global. Sin embargo, hay todavía muchos temas por resolver si es que de verdad queremos subirnos a este tren (en lugar de ser dejados -nuevamente- detrás).

Que tenemos

Existen al menos tres fortalezas que son características de América Latina en términos del debate sobre la economía creativa:

1. Cultura e Identidad: Vivimos en un mundo en el que cualquier producto o servicios es susceptible de ser “comoditizado” tarde o temprano. Los países y las regiones solamente podrán competir si lograr ofrecer “historias” originales, únicas, embebidas en sus productos. Latinoamérica es probablemente la región más diversa del mundo, y la riqueza de su patrimonio cultural puede ser encontrada en sus industrias culturales y creativas de clase mundial: Música, cine, la industria editorial, artes escénicas, artesanías, videojuegos, arquitectura, moda y diseño y artes visuales, por mencionar apenas algunas de ellas.
2. Emprendedorismo: La innovación es el factor central de la ecuación de la economía creativa. América Latina está atravesando un boom en materia del desarrollo de ecosistemas emprendedores, el cual se manifiesta en la aparición de nuevas compañías, aceleradoras y espacios de trabajo collaborative en ciudades de toda la región.
3. Población joven y creativa: Latinoamérica es una de las regiones más jóvenes del planeta, con una nueva clase media que está asistiendo a la universidad y que está formando parte del mercado laboral, ya sea por trabajar en las “multilatinas” (multinacionales regionales) o a troves del lanzamiento de sus propios emprendimientos.

Que nos falta

Como mencionamos antes, hay todavía importantes obstáculos que superar si nuestra región pretende ser un jugador global en el campo de la economía creativa:

1. Gobiernos innovadores: El sector público juega un papel fundamental para las perspectivas de desarrollo de la región, y lamentablemente está aún muy atrasado en términos de innovación abierta, experimentación y una cultura de gestión ágil.
2. Más inversión en educación: El desafío para incorporar ciencias duras a la curricula educativa está siendo encarado por los sistemas educativos de la región, aunque persiste aún una enorme brecha en materia de inversión pública y privada. De todos modos, el desafío todavía más sofisticado vinculado a la necesidad de incorporar la creatividad en la educación es todavía inexistente, y es un factor clave para promover la creatividad en la población de América Latina.
3. Un terreno común: Como dijimos antes, la cultura y la identidad constituyen una de las oportunidades más relevantes en términos de la economía creativa. Sin embargo, nos resta recorrer un camino muy largo hasta que podamos “contar” de manera exitosa y genuina la historia de una América Latina Creativa. La region debe avanzar con nuevos arreglos institucionales que permitan fortalecer la integración, haciendo foco en la cultura entre otras áreas, en lugar de concentrarse únicamente en la limitada agenda de temas de intercambio comercial.

En 1941 Stefan Zweig escribió su libro “Brasil, la Tierra del Futuro”, presentando un panorama sumamente positivo y -como bien sabemos hoy- definitivamente equivocado respecto a las perspectivas futuras del país en cuestión. Estas falsas esperanzas pueden referenciarse a toda la región. La desigualdad, la pobreza, el débil sistema educativo y la pérdida de competitividad son comunes a todos los países. Nuestro desafío es el transformar la economía creativa de América Latina en el motor de desarrollo para todos nuestros ciudadanos.