La Cuarta Revolución Industrial –el tema de Davos 2016– describe una era de innovación donde las tecnologías de punta están constantemente alterando la industria. Esta tendencia no sólo continuará, sino que se intensificará, transformando cada uno de los pasos de la manera en la que producimos, distribuimos y consumimos. Tenemos que preparar nuestras economías y sociedades para que puedan aprovechar estas ventajas de manera exitosa.

Creo que esto significa que debemos enfocarnos en tres áreas clave: la educación, el medio empresarial y la conectividad.

La educación para un nuevo mundo laboral

Ya que sabemos que la ventaja competitiva más valiosa de México es su capital humano, la educación es crucial. A nivel primaria, recientemente hemos lanzado los “Certificados de Infraestructura Escolar”, vehículos de inversión privada que nos permitirán canalizar aproximadamente 3 mil millones de dólares para mejorar las instalaciones educativas durante los próximos 3 años. Además, durante el año escolar en curso, hemos entregado más de un millón de tabletas a casi la mitad de 2.3 millones de estudiantes de quinto grado.

Hoy día, más de 110,000 estudiantes se gradúan anualmente en áreas específicas como ingeniería, manufactura y construcción, una cifra más alta que la de algunos países industrializados como Francia, Alemania y el Reino Unido. Queremos que tanto generaciones presentes como futuras tengan las destrezas necesarias para prosperar en un nuevo lugar de trabajo.

Con tal fin, estamos aumentando la inversión pública en ciencia y tecnología en las universidades y centros de investigación pública en todo el país. Tan sólo en los últimos tres años, el número de académicos en nuestro Sistema Nacional de Investigadores ha aumentado en un 26%, a la vez que hemos casi duplicado el gasto de México en investigación, desarrollo e innovación.

En la Cuarta Revolución Industrial, los vínculos entre gobierno, industria y academia serán más importantes que nunca. Con el fin de apoyar nuestra economía, hemos aumentado la cantidad de oficinas de transferencia de tecnología para compartir información y apoyar el desarrollo de nuevos productos y empresas en áreas como la biotecnología, la energía y las tecnologías informáticas.

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Creando el medio adecuado

Al mismo tiempo, con el fin de mejorar el medio empresarial y de inversión, hemos tomado grandes pasos hacia la estabilidad macroeconómica. Nuestro banco central ha establecido una política monetaria independiente que garantiza la estabilidad de los precios y una baja inflación. De hecho, en noviembre la tasa de inflación anual fue del 2.21%, la más baja en la historia del país. Además, la deuda de México sigue siendo baja y diversificada. Se espera que el coeficiente de deuda/PIB para 2015 sea de 46.9%, lo cual significa un contraste con el promedio de América Latina, donde es del 55.6%. Además, se espera que el coeficiente de deuda/PIB de México se estabilice en 47.8% en 2016.

Asimismo, con el fin de fomentar un medio atractivo para las empresas, nuestra reforma energética ha creado mayor competitividad al reducir los precios de las tarifas eléctricas, eliminar el aumento mensual de los precios de gasolina y expandir los gasoductos a lo largo del país. Por vez primera en décadas, se ha permitido la inversión capital privada en todas las actividades del sector. Se estima que esta estrategia atraerá más de 12.6 mil millones de dólares en inversión por año. De la misma manera, nuestra reforma de telecomunicaciones ha hecho posible la inversión extranjera, reduciendo los precios de los servicios telefónicos de líneas fijas y móviles, y mejorando la calidad y la cobertura.

Los emprendedores, así como micro, pequeñas y medianas empresas son el motor principal de la economía de México. Estamos usando herramientas digitales para hacer que el proceso de abrir un negocio para los emprendedores sea mucho más fácil y rápido, a la vez que estamos facilitando el acceso comercial a fondos bancarios. Nuestro Programa Crédito Joven les ofrece a los emprendedores un préstamo de hasta 9,000 dólares. Si lo que necesitan es consolidar un negocio ya existente, este préstamo puede ser de hasta 150,000 dólares.

Mejor conectividad para el siglo XXI

La conectividad es clave en una economía cada vez más digital. México es una de las pocas naciones del mundo cuya constitución formalmente reconoce el derecho de su pueblo a una conexión a internet de banda ancha. El objetivo es conectar al 70% de los hogares y al 85% de las micro, pequeñas y medianas empresas a internet de alta velocidad. A fin de alcanzar este objetivo, hemos establecido 65 mil espacios públicos con conexión a internet de banda ancha, como escuelas, bibliotecas y plazas.

De la misma manera, estamos canalizando más de 460 mil millones de dólares para infraestructura, con el fin de integrar los productos y servicios mexicanos a la economía global del siglo XXI. México se ha convertido en una potencia manufacturera. Es uno de los principales vendedores de televisores, vehículos, autopartes, computadoras y teléfonos celulares, entre otros productos. Con una mejor infraestructura, podremos ciertamente reforzar nuestra competitividad al crear las condiciones para expandir el valor y la variedad de nuestras industrias de alta tecnología y orientadas a la exportación.

Con tal objetivo, estamos construyendo y modernizando miles de kilómetros de caminos y carreteras, así como mejorando nuestro transporte público y sistemas ferroviarios. Además, construiremos un nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y duplicaremos casi nuestra capacidad de puertos marítimos en el Océano Pacífico y el Golfo de México, entre otros proyectos de infraestructura a gran escala. Nuestro objetivo es hacer de México una plataforma logística de clase mundial.

Debido a que sabemos que son un poderoso motor de crecimiento, México está comprometido a continuar aumentando sus intercambios comerciales. Durante los últimos tres años hemos expandido nuestra red de acuerdos de libre comercio (ALC); hemos pasado a ser parte de la Alianza del Pacífico y, más recientemente, del Acuerdo de Asociación Transpacífico. Con ellos, nuestro país suma 13 ALC que le proporcionan acceso preferencial a 52 países con 1.3 mil millones de potenciales consumidores.

Conclusión

En resumen, hemos tomado decisiones clave para romper las barreras del uso de la información y las tecnologías de la comunicación y reducir la brecha digital en nuestra sociedad. Como muchos países, enfrentamos desafíos. Nuestra industria y empresas exigen profesionales cada vez más especializados en una gran gama de áreas de conocimiento. Además, el 9% de la población total del país vive en comunidades rurales remotas que requieren mejor conectividad.

Ahora, en Davos, debemos ver más allá y proporcionarles a nuestros ciudadanos y empresas las herramientas necesarias para que puedan aprovechar las oportunidades que la Cuarta Revolución Industrial traerá consigo. Debemos hacer posible que futuras generaciones puedan alcanzar su máximo potencial en un mundo cambiante.

Autor: Enrique Peña Nieto es presidente de México

Imagen: REUTERS/Edgard Garrido