Sobre el término que nos ocupa surgen a menudo dudas por su similitud con el concepto de eficiencia energética, ya que en ocasiones lo utilizamos como una forma abreviada de éste último.

Si acudimos al World Business Council for Sustainable Development (WBCSD) laecoeficiencia se define como proporcionar bienes y servicios a un precio competitivo, satisfaciendo las necesidades humanas y la calidad de vida, al tiempo que se reduce progresivamente el impacto ambiental y la intensidad de la utilización de recursos a lo largo del ciclo de vida, hasta un nivel compatible con la capacidad estimada que puede soportar el Planeta.

Si recordamos la eficiencia energética tiene como objeto reducir el consumo de energía mediante el uso eficiente de la misma, optimizando los procesos productivos para producir más bienes y servicios utilizando la misma energía o menos. En este caso sólo hablamos del recurso energético.

Retomando la definición de ecoeficiencia también se puede entender como la relación entre el valor del producto o servicio producido por una empresa y la suma de los impactos ambientales a lo largo de su ciclo de vida:

Ecoeficiencia = valor del producto ó servicio / impacto ambiental

Este concepto supone añadir cada vez más valor a los productos y servicios, consumiendo menos materias primas, generando cada vez menos contaminación a través de procedimientos sostenibles, eficientes y con riesgos gestionados.

El agua de uso industrial debe ser utilizada con ecoeficiencia

En el mundo de la empresa, podemos resumir la ecoeficiencia como producir más con menos. Una gestión ecoeficente de los procesos de producción o de los servicios que presta una empresa aumenta la competitividad de ésta, debido principalmente a los siguientes motivos:

  • Reduce el despilfarro de los recursos mediante la mejora continua
  • Reduce el volumen y la contaminación de los residuos generados
  • Reduce el consumo de energía y las emisiones y vertidos contaminantes
  • Se reducen los riegos de incumplimiento de la Ley, favoreciéndose las relaciones con las diversas Administraciones

¿Cómo nos ponemos manos a la obra? ¿Qué herramientas ó metodologías tenemos a nuestro alcance? Son varias las alternativas o caminos que podemos iniciar, pero nosotros vamos a recordar una que puede ser decisiva a la hora de conseguir los objetivos antes mencionados. Nos referimos al Análisis del Ciclo de Vida (ACV).

Si recordamos, el Análisis del Ciclo de Vida es un marco metodológico para estimar y evaluar los impactos medioambientales atribuibles a un producto o servicio durante todas las etapas de su vida.

Esquema del Análisis de Ciclo de Vida de Producto

Sabemos que todas las actividades o procesos provocan impactos medioambientales, consumen recursos, emiten sustancias al medio ambiente y generan otras modificaciones ambientales durante su vida. Nos interesa, por tanto, valorar los impactos en Medio Ambiente que influyen en el cambio climático, la reducción de la capa de ozono, la generación de ozono, eutrofización, acidificación y otras muchas.

Como podéis observar el tema es amplio ya que el ACV se ocuparía de la parte del denominador de la fórmula de ecoeficiencia que hemos mostrado. En próximas entregas iremos profundizando en las posibilidades que nos aporta.

La ecoeficiencia es la vía a corto y medio plazo para nuestro desarrollo sostenible, pero … ¿Sabrías cuál es la vía a largo plazo?

Con la colaboración de Ecointeligencia

Autor: Ricardo Estévez. Inconformista con amplia experiencia. Referente en usos intensivos e innovadores de TICs + marketing. Project Manager en Droiders. Fundador de ecointeligencia.

Imagen: REUTERS/Paul Hackett